Fitch
Ratings asigna una Calificación de A(mex) a la calidad crediticia del Estado
Libre y Soberano de Nuevo León
Monterrey, N.L. (Julio 16, 2003) Fitch Ratings asignó la calificación de A(mex) a la calidad crediticia del Estado Libre y Soberano de Nuevo León,
como Obligación General y en la escala doméstica.
El
significado de la calificación asignada es el siguiente:
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A(mex) |
Alta calidad crediticia. Corresponde a una sólida calidad
crediticia respecto a otras entidades, emisores o emisiones del país. Sin
embargo, cambios en las circunstancias o condiciones económicas, pudieran
afectar la capacidad de pago oportuno de sus compromisos financieros, en un
grado mayor que para aquellas obligaciones financieras calificadas con
categorías superiores. |
Entre
los principales factores positivos que apoyan la calificación asignada,
destacan los siguientes: 1° Sobresaliente recaudación de ingresos propios,
particularmente en los renglones de impuestos y derechos; importante
crecimiento observado en la recaudación local durante los últimos años; 2° Una
buena y estable generación de ahorro interno (flujo libre disponible para
servir la deuda y/o realizar inversión) durante el período de análisis, y
niveles importantes y crecientes de inversión pública estatal; 3° Capacidad
administrativa; adecuados sistemas de información, planeación y control;
calidad en la información financiera, presentando cuentas públicas dictaminadas
por despacho externo; y 4° Dinamismo económico y niveles de bienestar social
superiores a la media nacional; elevada participación del sector formal de la
economía y una importante vinculación al sector externo.
Por
otra parte, la calificación se encuentra limitada por el aún elevado nivel de
endeudamiento relativo de la entidad, si bien éste ha observado una tendencia
decreciente durante los últimos años, en términos de sus ingresos disponibles y
de su generación de ahorro interno. Mientras que en 1998 la deuda directa del
estado representaba 0.61 veces sus ingresos disponibles –ingresos propios, participaciones
federales (excluyendo las correspondientes a los municipios) y recursos del
PAFEF–, la deuda total (deuda directa más deuda avalada a organismos
descentralizados) representaba 1.38 veces los ingresos disponibles, y el
servicio de la deuda directa (intereses y capital) significaba el 9.1% de
dichos ingresos; al cierre del ejercicio 2002, los saldos de la deuda directa y
total eran de 0.36 y 0.74 veces, respectivamente, y el servicio de la deuda
directa representaba un 6.6%. Adicionalmente, cabe mencionar que la deuda
avalada a Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (57.2% de la deuda indirecta
del Estado) representa actualmente una contingencia considerablemente menor de
lo que representaba anteriormente, dada su evolución y los resultados
operativos y financieros del organismo, así como la liquidez del mismo. Por su
parte, la principal contingencia que enfrenta el Estado de Nuevo León está
relacionada con el pago de pensiones y jubilaciones de los trabajadores al
servicio del estado; si bien el crecimiento de las transferencias
extraordinarias que éste debe realizar al sistema de pensiones se ha
dimensionado a través de estudios actuariales, éstas absorben una parte
importante de los ingresos disponibles de la entidad, y se espera que dicha
proporción siga creciendo –aunque en forma moderada– durante los próximos años.
Finalmente, la calificación del estado se encuentra limitada por una
dependencia considerable de ingresos de origen federal –característica común de
los estados mexicanos–, si bien en mucho menor medida que otras entidades, dado
que Nuevo León presenta la mayor proporción de ingresos propios a ingresos
totales en el Grupo de Estados Calificados por Fitch Ratings (GEF, excluyendo
al Distrito Federal).
Durante
el ejercicio 2002, el Estado de Nuevo León recaudó $1,291 millones de pesos por
concepto de impuesto sobre nóminas –la más elevada en el GEF, en términos de su
población– totalizando $1,476 millones de pesos de impuestos y $3,213 millones
de ingresos estatales. Considerando las Participaciones Federales recibidas
($7,322 millones, excluyendo municipios) y los recursos del Programa de Apoyo
al Fortalecimiento de las Entidades Federativas (PAFEF, $673 millones), los
Ingresos Fiscales Ordinarios (IFOs, ingresos disponibles para la entidad)
ascendieron a $11,208 millones de pesos. De estos recursos, un 44.8% ($5,022
millones) se destinaron al Gasto Corriente de la entidad –en el que se incluye
la nómina del magisterio estatal– y un 31.3% ($3,512) se transfirió a los poderes
legislativo y judicial, a la Universidad Autónoma de Nuevo León, al ISSSTELEÓN
(instituto de seguridad social del estado), a las autoridades electorales y a
otros organismos y fideicomisos estatales; el 23.9% remanente ($2,674 millones
de pesos) representa el ahorro interno, flujo libre generado por la entidad con
el cual se sirvió la deuda pública ($735 millones de intereses y capital) y,
apoyado en las disponibilidades existentes, se realizó una inversión pública
estatal de $3,959 millones de pesos.
En
1993, tras reconocer que la situación financiera del sistema estatal de
pensiones no era sustentable, se aprobó y entró en vigor una nueva ley del
ISSSTELEÓN, organismo responsable de cubrir el pago de pensiones y jubilaciones
a los trabajadores al servicio del Estado de Nuevo León; con esta reforma, se
pasó de un sistema de beneficio conocido, a uno de cuentas individuales,
logrando mitigar la contingencia en el largo plazo. Sin embargo, el pago de las
pensiones de la generación en transición (es decir, los trabajadores que
adquirieron derechos antes de la entrada en vigor de la nueva ley) ya no
estaría respaldado por las aportaciones de las nuevas generaciones, por lo que
el costo debía ser absorbido por el Gobierno del Estado, a través de aportaciones
extraordinarias; dichas aportaciones ascendieron en 2002 a $1,307 millones de
pesos, que equivalen a un 11.7% de los ingresos disponibles (IFOs), proporción
que se estima podría seguir creciendo hasta representar un máximo que estaría
en el orden del 14.0% de los IFOs en 2022.
En
lo que se refiere al organismo estatal “Servicios de Agua y Drenaje de
Monterrey” (SADAM), éste presenta resultados financieros muy positivos,
generando en 2002 un flujo de efectivo de $702 millones de pesos que, apoyados
en sus disponibilidades de caja, le permitió servir su deuda y realizar
inversiones en infraestructura por $1,110 millones de pesos. Adicionalmente,
con una amplia cobertura de los servicios de agua potable y alcantarillado en
el estado, y capacidad para tratar el 100% de las aguas residuales, SADAM es
uno de los organismos de agua mejor operados a nivel nacional. Si bien presenta
un saldo de deuda bancaria considerable ($2,428 millones de pesos, al cierre
del primer trimestre de 2003), de mantenerse la actual situación financiera y
operativa del organismo, éste no representará una contingencia mayor para el
Gobierno del Estado.
Al
cierre del primer trimestre de 2003, el saldo de la deuda pública directa
ascendió a $4,035 millones de pesos. Por su parte la deuda indirecta
garantizada con participaciones federales totalizó $4,214 millones de pesos:
$2,428 millones de pesos correspondientes a Servicios de Agua y Drenaje de
Monterrey, $1,241 millones a Metrorrey y $545 millones a otros Organismos y
Fideicomisos Estatales.
El
Estado de Nuevo León se localiza en la región noreste del país, entre los
estados de Coahuila y Tamaulipas, con una frontera de 19 kms con el estado
norteamericano de Texas. El Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) de Nuevo León
se estimó en 2002 en $44 mil millones de dólares (3° economía del país),
contribuyendo con un 7.3% del PIB nacional y representando un PIBE per cápita de 1.8 veces el promedio
nacional (2° del país). En la estructura sectorial de la economía, destaca la
actividad manufacturera y de servicios, siendo Nuevo León sede de algunos de
los más importantes conglomerados industriales del país. La población del
estado se estimó en 2002 en 4.01 millones de habitantes (3.95% / nac), siendo
la principal concentración urbana el área metropolitana de la ciudad de
Monterrey, capital del Estado; conformada por siete municipios, el área
metropolitana representa una población de 3.4 millones de habitantes, la tercer
mayor concentración urbana del país. En términos de infraestructura pública,
educación y cobertura de servicios básicos, el estado presenta indicadores
superiores al promedio nacional, ubicándose como la segunda entidad menos
marginada del país, sólo detrás del Distrito Federal, de acuerdo a los
indicadores del CONAPO.
La calificación asignada por Fitch Ratings
constituye una opinión sobre la calidad crediticia de la entidad federativa en
referencia; su objetivo fundamental es opinar sobre la voluntad y la capacidad
de pago de la entidad para cubrir oportunamente la totalidad de sus compromisos
financieros, así como su flexibilidad para incrementar su deuda en forma
prudente, sin afectar significativamente la calificación inicialmente asignada.
Para
mayor información acerca de calificaciones de entidades públicas, favor de visitar
nuestra página de internet: http://www.fitchmexico.com