El Tren de
Vivienda: ¿En riesgo?
Monterrey, N.L. (Octubre
30, 2003). Las SOFOLES hipotecarias se han constituido como uno de los
principales fondeadores de créditos a la construcción de vivienda (créditos
puente) tanto en el esquema dentro de balance como a través de
financiamientos estructurados en emisiones de deuda (fuera de balance).
El dinamismo y las expectativas
generadas por los organismos de vivienda han sido tal que actualmente se
presenta una acumulación de proyectos terminados. Como parte de la estrategia
instrumentada para mitigar la disminución de velocidad de flujo de efectivo
que esta situación ocasiona, se ha establecido el uso de factoraje electrónico
entre el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores
(INFONAVIT) y Nacional Financiera S.N.C. (Nafin) con el objetivo de reducir el riesgo
de mercadeo de dichas viviendas que eventualmente origina un riesgo de
liquidez entre los promotores y por ende con sus fondeadores, las SOFOLES
hipotecarias.
No obstante los resultados
positivos que este mecanismo generará durante el último trimestre de este año,
el uso de factoraje alude a que los compromisos de compra de vivienda asumidos
por el INFONAVIT para el siguiente año se han adelantado, lo que representa una
reducción automática para su capacidad de compra durante el año entrante. Esta
estrategia (adelantar presupuesto del siguiente año) se instrumentó en los
últimos años y difirió el probable impacto en el llamado “Tren de Vivienda”.
Se debe destacar, el incremento en
el otorgamiento de crédito para adquisición de vivienda por parte de diferentes
organismos como el Fovissste, SHF y/o entidades estatales que coadyuvaron a
robustecer el dinamismo del sector, teniendo en cuenta que las características
de vivienda a las que cada organismo se enfoca son diferentes por lo que el
mecanismo de substitución no es perfecto.
Lo anterior resulta relevante ante
los proyectos habitacionales que actualmente están financiado
las SOFOLES hipotecarias a través de créditos puente y sus concentraciones
relativas en cada estado de la República Mexicana. Durante el presente año,
Fitch Ratings ha observado un incremento en la morosidad de estos activos; más
aún, dentro de las causas que han originado cartera
vencida en este tipo de créditos se ha detectado a la dificultad de
comercialización de vivienda como una de las principales.
Considerando la exposición de
capital en créditos puente de las SOFOLES hipotecarias calificadas por Fitch
Ratings (SectorFitch), la siguiente tabla muestra entidades como el Distrito
Federal, Jalisco, Guanajuato, Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Estado de México y
Puebla como aquellos con las mayores concentraciones, esto es, por ejemplo el
monto de los créditos puente concentrados en el Estado de México representan el
5.1% del total de éstos y equivale al 20.6% del capital del SectorFitch en ese
estado.
Fuente: Estimaciones propias con datos de Fitch Ratings
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Fitch Ratings ha destacado en
diferentes ocasiones la asertividad que deben tener las SOFOLES hipotecarias respecto
a las concentraciones geográficas de sus créditos. Creemos que durante el año
entrante, la capacidad de compra de vivienda del INFONAVIT en estados donde
actualmente está adelantando créditos se verá afectada, por lo que aquellos
proyectos habitacionales que presentan un menor avance de obra en la actualidad
pudieran incrementar nuevamente la acumulación de vivienda y la morosidad en el
sector. La siguiente tabla muestra nuestras estimaciones del posible excedente
(por entidad geográfica) sobre la meta establecida para este año que representa
el uso de factoraje electrónico aquí mencionado; esto es, los créditos totales
ejercidos por el INFONAVIT al cierre de este año en los estados de Jalisco,
Sinaloa y Sonora serían 25% mayor a la meta establecida para cada uno de ellos.
Fuente: Estimaciones propias, www.infonavit.gob.mx

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Fitch Ratings considera como
maniobra prudente para el futuro el que los diferentes organismos de vivienda
en forma conjunta y colegiada concilien los nuevos proyectos a la disponibilidad
de recursos para fondear la individualización de los mismos, de tal forma que
se pueda orientar la oferta de vivienda a la capacidad de absorción de los
organismos a través de sus presupuestos anuales normales.