FitchRatings confirma las calificaciones de Grado de Inversión de México

 

 

FitchRatings–Nueva York–Noviembre 22, 2004: FitchRatings ratificó el día de hoy las calificaciones de México para la deuda en moneda extranjera de ‘BBB-’ (triple B menos) y para la deuda en moneda local (Pesos Mexicanos) de ‘BBB’ (triple B). La perspectiva crediticia de las calificaciones permanece estable.

 

Shelly Shetty, director del grupo soberano de FitchRatings, comentó que “La inhabilidad de la Administración del Presidente Fox para implementar una reforma fiscal significativa y otras reformas estructurales, limitará el fortalecimiento de las finanzas públicas y obstaculizará el crecimiento acelerado y sostenido de la economía”. Como resultado del estancamiento en el crecimiento y en las exportaciones, los indicadores financieros de México no mejoraron en forma significativa en el período 2001-2003, lo cual ha impedido mejoras adicionales en la calidad crediticia soberana.

 

Las calificaciones de México están limitadas por las debilidades estructurales en sus finanzas públicas, tales como una alta dependencia de los ingresos petroleros y una baja recaudación fiscal, la cual asciende a 11% del Producto Interno Bruto (PIB). FitchRatings percibe de manera desfavorable como las autoridades mexicanas no han aprovechado la gran oportunidad de los altos precios del petróleo para transferir una mayor cantidad de recursos al fondo de estabilización petrolera, los cuales pudieran ser utilizados cuando los precios del petróleo declinen. En el mediano plazo, las finanzas públicas se verán presionada por menores precios del petróleo, es decir menores ingresos no-recurrentes, y mayores costos de pensiones en el sector público. Dado el actual ambiente político, es poco probable que se implemente una reforma fiscal que mejore considerablemente los ingresos del Gobierno.

 

Para que México capitalice las posibles ganancias de su integración comercial con los Estados Unidos, se requiere la implementación de reformas microeconómicas adicionales para incrementar su competitividad en las exportaciones y aumentar la tasa de inversión, para lograr un crecimiento mayor en forma sostenida. Para aumentar la competitividad, se requiere de reformas estructurales en las áreas de energía, laboral, y fiscal. Adicionalmente, se requiere una mayor inversión en infraestructura y capital humano para que México diversifique su base de exportaciones con productos de mayor valor agregado.

 

En el lado positivo, con la recuperación en los Estados Unidos, la economía mexicana y sus exportaciones han empezado a reactivarse, estimándose un crecimiento de 4% este año. El Gobierno envió recientemente una iniciativa para simplificar el régimen del impuesto sobre la renta en México; no obstante, se estima que las medidas serán neutrales en términos de los ingresos por obtenerse. Por otra parte, FitchRatings considera favorable las políticas gubernamentales sobre el manejo de deuda, habiendo prefinanciado a la fecha las amortizaciones programadas para 2005. El Gobierno también se ha esforzado por cambiar la composición de la deuda pública a favor de la deuda interna, al financiar totalmente el déficit presupuestal domésticamente. El vencimiento promedio de la deuda doméstica, así como la proporción de deuda doméstica emitida a tasas de interés fijas también se ha incrementado en forma consistente.

 

La Balanza de Pagos de México continúa fortaleciéndose gracias a la recuperación en las exportaciones manufactureras, a un fuerte crecimiento en la remesas de los trabajadores en el extranjero, y a la permanencia de grandes flujos de inversión extranjera directa. Las reservas internacionales han seguido acumulándose, de tal forma que el indicador sobre liquidez internacional utilizado por FitchRatings sobrepasará el 100% en 2004, mejorando significativamente respecto al 73% registrado en 2001. Es probable que la carga de la deuda externa disminuya por las mejores exportaciones; no obstante, en forma menos dramática que la disminución observada a fines de los 90’s. La deuda externa neta y la deuda externa neta del sector público como un porcentaje de los ingresos por exportaciones se estima alcancen un 45% y 24% respectivamente en 2004, muy por encima de la mediana de 9% observada en el Grupo de las ‘BBB’.

 

 

 

FitchRatings prevé que la incertidumbre política pudiese aumentar durante 2005 y 2006 debido a las elecciones presidenciales y para renovar el Congreso en Julio de 2006. No obstante, el escenario base de FitchRatings contempla que las elecciones presidenciales se desarrollarán en forma estable, y que el Banco Central y la Secretaría de Hacienda tomarán las medida necesarias para reducir una eventual volatilidad y mantener la estabilidad macroeconómica. FitchRatings considera que la tasa de cambio flexible, un mayor nivel de reservas internacionales, la estrategia gubernamental de prefinanciamiento, y un mercado de deuda doméstico más desarrollado, constituyen factores importantes para atenuar los efectos de un eventual problema político.

 

Las calificaciones de México pudieran mejorarse con la implementación de las reformas estructurales anteriormente mencionadas o por una mejora substancial en sus indicadores de deuda externa. Adicionalmente, en la medida en que el marco de la política macroeconómica permanezca sólido, un deterioro en la calidad crediticia será poco probable.