FitchRatings ratifica la calificación a la calidad
crediticia del Estado de Nuevo
León
Calificación: A(mex)
Monterrey, N.L. (Octubre 7, 2004) FitchRatings
confirmó la calificación de A(mex) ‘A,
en la escala nacional de calificación’ a la calidad crediticia del Estado
de Nuevo León. El significado de la calificación es el siguiente:
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A(mex) |
Alta calidad crediticia. Corresponde a una sólida calidad
crediticia respecto a otras entidades, emisores o emisiones del país. Sin
embargo, cambios en las circunstancias o condiciones económicas, pudieran
afectar la capacidad de pago oportuno de sus compromisos financieros, en un
grado mayor que para aquellas obligaciones financieras calificadas con
categorías superiores. |
Entre las fortalezas crediticias que presenta el estado, destacan las
siguientes: 1° Sobresaliente recaudación de ingresos locales sustentada por una
fuerte base de impuestos y derechos; 2° Buenos y crecientes niveles de ahorro
interno (flujo libre disponible para servir la deuda y/o realizar inversión) e
inversión durante los últimos años; 3° Control en el gasto operativo reflejado
en menores crecimientos respecto a lo observado en los ingresos disponibles
(IFOs, ingresos fiscales ordinarios, definidos como la suma de los ingresos
estatales, las participaciones federales pertenecientes al Estado, y otros
ingresos federales disponibles); 4° Perfil de la deuda pública de más largo
plazo (derivado de una reestructura en abril de 2004) y planteado en forma
creciente acorde con el comportamiento de los ingresos, lo cual se traduce en
un menor servicio de la deuda en el corto plazo; 5° Capacidad administrativa;
adecuados sistemas de información, planeación y control; calidad en la
información financiera; y 6° Dinamismo económico y niveles de bienestar social superiores
a la media nacional; elevada participación del sector formal de la economía y
una importante vinculación al sector externo.
Por otra parte, la calificación crediticia se encuentra limitada por los
siguientes factores: 1° Alta dependencia de ingresos federales, característica
común de los estados mexicanos; en el caso de Nuevo León, dicha dependencia es
menor a la mediana del Grupo de Estados calificados por FitchRatings (GEF); 2° Alto nivel de endeudamiento relativo de la
entidad, lo cual pudiera limitar su flexibilidad financiera ante escenarios de
volatilidad en las tasas de interés; y 3° Contingencias relacionadas con el
pago de pensiones y jubilaciones de los trabajadores al servicio del Estado; si
bien las transferencias extraordinarias que realiza Nuevo León al sistema
(ISSSTELEON) se han dimensionado a través de estudios actuariales, y se espera
que dichas trasferencias se reduzcan durante los próximos años como proporción
de los ingresos disponibles.
En 2003, los ingresos totales de Nuevo León ascendieron a $24,308.6 mdp,
representando los ingresos estatales un 12.7% (5.9% GEF). Dentro de estos
últimos, la recaudación del impuesto sobre nóminas es muy importante
totalizando $1,378.3 mdp –la más elevada en el GEF, en términos de su población.
En términos per cápita, la
recaudación local se ubica en $795 pesos por habitante, comparando de la misma
forma muy favorablemente con lo observado en el GEF ($295 pesos). Por su parte,
los ingresos disponibles ascendieron a $12,553.2 mdp, de los cuáles se destinó
42.8% al gasto operativo ($5,378.6 mdp), proporción inferior a la mediana del
GEF (53.7%); y 33.1% a las transferencias no etiquetadas. En estas últimas, las
más importantes están relacionadas con transferencias al sector educativo
(realizadas con recursos no-federalizados) y al sistema de pensiones
(transferencias extraordinarias). Derivado de lo anterior, el ahorro interno
generado totalizó $3,025.2 mdp (24.1% / IFOs vs. 21.1% GEF), y en promedio en
los últimos tres años se ha mantenido en un nivel similar ($3,074.2 mdp y 25.6%
/ IFOs). Para 2004, se estima que el nivel de ahorro mejore y alcance un monto
de por lo menos $3,850.0 mdp (28.5% / IFOs04e), derivado de mayores
ingresos disponibles de origen federal (aproximadamente $1,400.0 mdp) así como
de un programa implementado por el Estado para generar ahorros en el gasto
corriente (aproximadamente $350.0 mdp), recursos que en su totalidad se
destinarán a realizar mayor inversión pública. Esta última totalizó $3,295.2
mdp (excluyendo inversión con recursos federales) en 2003 y en promedio para
los últimos tres años ha representado 26.2% de los IFOs y $746 pesos per cápita, niveles que comparan
favorablemente con lo observado en el GEF00-02 (21.1% y $488 pesos,
respectivamente). Por otra parte, cabe apuntar que la información financiera
del Estado es auditada por despacho de contadores externo.
En cuanto a deuda pública, la presente tabla resume
los saldos al cierre de 2003 y Junio de 2004. En Abril de 2004 Nuevo León
realizó la reestructura de la totalidad de su deuda directa bancaria y una
parte de la deuda indirecta (correspondiente a METRORREY), con lo cual se
amplió el perfil de vencimientos de la deuda, se cambió la denominación de
UDI’s a pesos y se obtuvieron períodos de gracia de 18 y 24 meses. Lo anterior,
se refleja actualmente en la deuda directa bancaria, la cual ascendió a
$5,313.9 mdp al primer semestre de 2004. Por otra parte, las dos emisiones de
deuda realizadas por el estado en 2003,
las cuales tienen como fuente de pago el impuesto sobre nóminas, continúan
presentando un saldo de $1,721.5 mdp ya que a la fecha se encuentran en período
de gracia. Cabe apuntar que estas dos emisiones (EDONL03 y EDONL03-2) tiene una
calificación de AAA(mex). En cuanto a la deuda indirecta, la más importante
corresponde a Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey [SADM, calificación
AA-(mex)], organismo que ha venido presentando una situación financiera y
operativa muy favorable, por lo que dicha deuda no representa actualmente una
contingencia para las finanzas estatales. Finalmente, para el presente
ejercicio se tiene contemplado tomar un financiamiento adicional de $575.0 mdp,
y para los próximos años se estima que los planes se ubicarán en niveles
similares, situación contemplada en la ratificación de la calificación y sujeto
al mantenimiento o mejora de los fundamentales financieros del Estado.
En materia de pensiones, en 1993 tras reconocer que la situación
financiera del sistema estatal de pensiones no era sustentable, se aprobó y
entró en vigor una nueva ley del ISSSTELEÓN, organismo responsable de cubrir el
pago de pensiones y jubilaciones a los trabajadores al servicio del Estado de
Nuevo León; con esta reforma, se pasó de un sistema de beneficio conocido, a
uno de cuentas individuales, logrando mitigar la contingencia en el largo
plazo. Sin embargo, el pago de las pensiones de la generación en transición (es
decir, los trabajadores que adquirieron derechos antes de la entrada en vigor
de la nueva ley) ya no estaría respaldado por las aportaciones de las nuevas
generaciones, por lo que el costo debía ser absorbido por el Gobierno del
Estado, a través de aportaciones extraordinarias; dichas aportaciones
ascendieron en
El Estado de Nuevo León se localiza en la región noreste
del país, entre los estados de Coahuila y Tamaulipas, con una frontera de 19
kms. con el estado norteamericano de Texas. El Producto Interno Bruto Estatal
(PIBE) de Nuevo León se estimó en 2002 en $44 mil millones de dólares (3°
economía del país), contribuyendo con un 7.3% del PIB nacional y representando
un PIBE per cápita de 1.8 veces el
promedio nacional (2° del país). En la estructura sectorial de la economía,
destaca la actividad manufacturera (9.4% de la producción nacional) y de
servicios, siendo Nuevo León sede de algunos de los más importantes
conglomerados industriales del país. La población del estado se estima en 2004
(CONAPO) en 4.2 millones de habitantes (3.96% / nac.), siendo la principal
concentración urbana el área metropolitana de la ciudad de Monterrey, capital
del Estado; conformada por nueve municipios, el área metropolitana representa
una población de 3.5 millones de habitantes, la tercer mayor concentración
urbana del país. En términos de infraestructura pública, educación y cobertura
de servicios básicos, el estado presenta indicadores superiores al promedio
nacional, ubicándose como la segunda entidad menos marginada del país, sólo
detrás del Distrito Federal, de acuerdo a los indicadores del CONAPO.
La
calificación asignada por FitchRatings
constituye una opinión sobre la calidad crediticia de la entidad federativa en
referencia; su objetivo fundamental es opinar sobre la voluntad y la capacidad
de pago de la entidad para cubrir oportunamente la totalidad de sus compromisos
financieros, sin considerar garantía o subordinación alguna. Para mayor
información acerca de calificaciones de entidades públicas, favor de visitar
nuestra página de Internet: http://www.fitchmexico.com