Faltan estímulos fiscales y monetarios para lograr

mayor crecimiento económico

 

 

México, D. F., 02 de junio de 2003.

 

 

E

n mayo, los mercados financieros continuaron a la alza sosteniendo la tendencia iniciada en abril con la conclusión de la guerra en Irak. El índice de acciones industriales Dow Jones, avanzó 4.37% para ubicarse en 8,850 puntos; en tanto que el índice de acciones tecnológicas NASDAQ subió 8.99% a 1,596 puntos. Asimismo, el índice de precios y cotizaciones, IPC ganó 2.91% en pesos terminando en 6,699 puntos.

 

Esta tendencia se apoya en la expectativa de que finalmente la economía norteamericana repuntará en la segunda parte del año. Una serie de factores soportan esa idea:

 

1.     1.     Estímulo fiscal record: A través de varios paquetes de apoyo a la economía y de un mayor gasto militar, el Gobierno de los EEUU ha transformado el superávit fiscal observado durante gran parte de los años noventa en uno de los más grandes déficit de la historia reciente de ese país. En mayo fue aprobado el último de estos paquetes de estímulos a la economía. Éste contempla la reducción a la mitad de las tasas impositivas a los pagos de dividendos  de las empresas y a las ganancias de capital.

 

2.     2.     Tasas de interés a niveles mínimos: Las tasas de interés se mantienen a los niveles más bajos de los últimos 40 años y finalmente los spreads en las tasas de interés de la deuda corporativa han comenzado a contraerse. Esto último reduce el costo de capital de las empresas y provee un importante alivio financiero a las empresas altamente endeudadas.

 

3.     3.     Dólar débil: Otro factor a favor del crecimiento económico en los EEUU es la caída del dólar frente a las divisas de los principales socios comerciales de ese país. Lo anterior ayudará a elevar la tasa de crecimiento de las exportaciones y reducirá el riesgo de deflación.

 

Sin embargo, existen otros factores que restan fuerza a los anteriores. Entre estos se encuentran la persistente debilidad del sector manufacturero estadounidense y de las otras economías desarrolladas, en especial la de Japón y Alemania.   

 

Durante el primer trimestre la economía mexicana creció 2.27%; sin embargo, esta cifra esta distorsionada a la alza por el efecto de Semana Santa. Eliminando este efecto se obtiene un crecimiento negativo de aproximadamente 2% a tasa anual. En una base de comparación de año con año, el crecimiento del PIB es encabezado por el sector servicios que crece 2.80%, seguido de la industria que avanza 1.77%. El manufacturero continua siendo uno de los sectores más débiles de la economía creciendo sólo 0.89%.

 

El lento crecimiento registrado por la economía mexicana se explica por la integración del sector manufacturero mexicano con el estadounidense y, por la falta de estímulos fiscales y monetarios domésticos al crecimiento económico. En ausencia de reformas estructurales (fiscal, eléctrica y laboral), la recuperación del crecimiento económico dependerá casi en su totalidad del crecimiento económico norteamericano. Para el segundo trimestre estamos proyectado un crecimiento de 1.19%, mientras que para todo el año uno de 2.18%. Para el año 2004, se espera que la economía crezca 3.74%.

 

El débil crecimiento económico del país y la fortaleza del peso mantienen la inflación bajo control. El índice de precios al consumidor de la primera quincena de mayo sorprendió a los mercados al caer 0.41%; sin embargo esta caída se explica por factores no recurrentes. Para todo este año se estima una inflación de 4.10%, ligeramente arriba del objetivo del Banco Central de 3% (+/-1%). Nuestro pronóstico para la inflación en 2004 es 3.69%.

 

Las buenas noticias sobre la inflación y la amplia liquidez a nivel global continúan presionando a la baja a las tasas de interés domésticas que en mayo alcanzan mínimos históricos. La Subastas de Cetes a de 28 y 91 días caen 1.82% y 1.64% para cerrar el mes en 4.91% y 5.43% respectivamente. Al mismo tiempo que la de seis meses  disminuyó  1.18%, para ubicarse en 6.18%.