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Coyuntura Empresarial y Financier
Por Víctor Ortiz Niño
Qué hacer ante un crecimiento nulo o negativo
El
miércoles 30 de abril se dará conocer la primera estimación del Producto Interno
Bruto (PIB) del primer trimestre del presente año, es altamente probable que se
de un dato que se ubique entre -0.4 y 0.1 por ciento anual, lo que involucraría
que por segundo trimestre consecutivo la economía esta en niveles negativos ya
que en el cuarto trimestre del 2024 el PIB tuvo un decrecimiento del 0.6 por
ciento.
Asimismo, el reloj de los ciclos económicos señala que en el mes de enero,
febrero y marzo, los indicadores económicos se encuentran en la zona de
decrecimiento, señalando una atonía económica, la discusión se centrará en
determinar si es recesión o no; dejando los aspectos teóricos, la realidad se ve
en las calles donde la población no encuentra un trabajo formal bien pagado,
existe mayor cantidad de negocios o personas ofreciendo productos bienes y
servicios en la informalidad, porque el dinero no alcanza para satisfacer las
necesidades.
Ante
ello, la pregunta que nos hacemos es ¿Qué hago?
Lo
primero es comprender que este año va a seguir siendo difícil por causas de
erradas políticas gubernamentales en el lado interno y la volatilidad de Donald
Trump en las decisiones que adopta; por lo que deberíamos mentalizarnos a tomar
una actitud preventiva y cautelosa.
Para
lo cual no de deje llevar por las emociones, miedo o euforia; no se paralice por
la incertidumbre que existe; no tome decisiones bajo presión y no tome las
opiniones de amigos o familiares como dogma, evalúelas antes de actuar.
Desde luego se debe tener claro cómo están las finanzas personales, para
determinar de cuánto dinero libre se dispone y en base a ello saber que se puede
adquirir o no, es decir hacer un presupuesto mensual y establecerlo hasta
diciembre, donde pongamos nuestros ingresos, los gastos forzosos que debemos
cubrir y porque son, los gastos que realizamos y cuales podemos reducir.
No
se debe perder de vista establecer cuanto debemos por tarjetas y préstamos,
determinando el costo de cada uno de ellos, a fin de ver cual es el más caro;
con ello se debería determinar cómo pagar el más caro, normalmente son las
tarjetas, mediante su reestructuración o difiriendo la cantidad a pagar
mensualmente para liberar flujos libres.
Desde luego ya no adquirir más deudas, porque es como empeñar los ingresos
futuros, a menos que se adquiera un bien productivo o una bien inmueble, que en
este tipo de situaciones se abaratan.
Posteriormente llevar un seguimiento muy cercano de los gastos, fin de buscar
liberar recursos que permitan pagar deudas de las más caras a las más baratas;
si no tiene deudas o los gastos por intereses son bajos, use los recursos para
crear un fondo de emergencia, el cual puede ser creado fácilmente en una cuenta
digital que se puede abrir con una cantidad baja o si tiene recursos suficientes
en una inversión a plazo o de fondos de inversión gubernamentales de deuda, no
de acciones.
Recuerde que la ambición es la peor consejera en las inversiones, así que no
acepte préstamos donde no le soliciten su autorización para ver su Buró de
Crédito, por lo general cobran exageradas tasas de interés y pueden recurrir a
la violencia física o psicológica para cobrar el capital.
Tampoco acepte destinar sus recursos donde le ofrezcan altas tasa de
rendimiento, es decir cuatro puntos por arriba de lo que paga un Cete a 28 días
(8.8 por ciento anual) porque puede ser un fraude y puede perder su dinero.
La
recomendación sería que sólo opere con instituciones financieras reguladas por
las autoridades de México, para ello consulte:
https://infoprofeco.com.mx/condusef-lista-financieras-confiables/ o
https://webapps.condusef.gob.mx/SIPRES/jsp/pub/index.jsp#que_es
Si
los ingresos no son suficientes, busque aumentarlos, difícil mediante un cambio
de trabajo en esta época, puede aprovechar internet para vender cosas que ya no
utilice o necesite como ropa o artículos casa o buscar trabajo como freelancer
en actividades que domine.
Si
los costos de la deuda que tenga son muy elevados, vea si puede y le conviene
vender activos, como son el carro, equipos de cómputo que ya no use,
herramientas e inclusive propiedades.
Con
lo anterior en mi rancho gritaron en conjunto: “Más vale prevenir que lamentar”.